—Tú habrás visto Magic Mike, ¡pero no se te pegó ni un solo paso! —se burló y Elliot hizo un puchero antes de subirse a la cama.
—Oye, no seas malvada, sin música es muy difícil.
—No sé por qué, pero sospecho que con música sería incluso más terrible —replicó ella.
—Pero te reíste —dijo Elliot ac