Él la guio hacia un salón y cerró la puerta tras ellos. El sitio estaba lleno de cosas incongruentes regadas por todas partes: adornos, jarrones, cuadros, vajillas, almohadas, muebles.
—¿Qué es este lugar, Elliot? —preguntó con curiosidad.
—Esto, como su nombre lo indica, es un Anger Room, más con