Elliot no supo exactamente qué llevó sus pasos hasta ella, quizás fuera su patán interno, que no podía evitar vanagloriarse, pero cuando Kali lo vio delante de ella solo había sorpresa en sus ojos.
—Hola… —dijo únicamente y el patán interior de Elliot de repente se desmayó—. ¿Qué haces aquí? ¿No se