—¡Vaya, parece que tuvimos la misma idea! —rio Valeria tomando uno de los cafés al que Kali la invitaba.
La muchacha se giró hacia el doctor ofreciéndole café, pero Alan solo se quedó observándola embobecido.
—No la mires dos veces, es la mujer de Elliot —le dijo Valeria y vio a su amigo hacer un