—¡Hey! ¿Estás bien? —Kali pasó junto a Elliot, y se sentó sobre sus piernas en el sofá. Pasó un brazo detrás de su cuello y le dio un beso suave en los labios.
—¿No debería ser yo el que te preguntara eso? —suspiró Elliot abrazándola con fuerza.
—Pues yo estoy bien, preocupada como es normal, pero