Diez días.
Habían pasado diez días desde que Elliot había pasado una madrugada deambulando por la mansión Davies, intentando localizar a Kali. Después de eso se había ido a su departamento y no habían sabido mucho más de él.
—¿Todavía no contesta? —preguntó Richard preocupado, mirando a su hermana