Mundo de ficçãoIniciar sessãoElliot sintió como si aquellas palabras lo abofetearan.
—Tienes razón —aceptó echándose atrás en su silla y cruzando los brazos, pensativo—. Y tú me dijiste que no estaba listo para casarme, que no estaba listo para formar una familia. ¿Crees que cambié en cuatro meses?
—¡Es diferente ahora…! —intentó defenderse Emma pero Elliot no estaba particularmente tolerante ese d&iacu







