Mundo ficciónIniciar sesiónPor desgracia para Lilian, malinterpretó completamente el tono en aquellas palabras del señor Bell, porque se le acercó con la molestia retratada en el rostro.
—¡Elijah! ¡Qué bueno que apareces! ¡Por favor, pídele a seguridad que saque a estos dos! —demandó.
El hombre la miró con expresión incrédula.
—¿Y hay alguna razón convincente para que quieras empezar a e







