Nathalie solo podía sentir las caricias y los besos que Evans le daba en su cuerpo y en su cuello.
—Te amo — le dijo Evans en el oído, para luego llevarse a la boca el lóbulo de la oreja, Nathalie jadeó al sentirlo, él la tomó de la cintura y la giró para que quedara al frente de él — Te amo — volvió a repetir, para luego devorar sus labios. Evans era un hombre muy apasionado y ahora se daba cuenta que enamorado lo era aún más, porque quería demostrarle a Nathalie el amor y la pasión que sentí