—Gracias. —Le quito el sujetador de la mano, que no para de moverse, y me río de él. Joseph es un torbellino de energía a cada instante y un soplo de aire fresco en la oficina.
Incluso después de mi salida de Hart Law, espero que sigamos siendo amigos, pero puede que él no quiera si revelo mis hallazgos.
No es que haya encontrado nada.
Anoche volví a hablar por correo electrónico con Julie, mi contacto en The Golden Telegraph, y me dijo que por fin iba a recibir pruebas concretas y que me las e