Mundo ficciónIniciar sesiónMe recuesto en mi asiento para distanciarme de ella. Es peligrosa.
Peligroso para mi polla.
Aprieto los ojos, intentando calmar mi erección a media asta y concentrarme en nuestra tarea. —Bueno, entonces me quedan tres cosas: papelería, hermana y nunca he estado enamorado—, las enumero en voz alta.
—¿Cumples treinta y dos años este año?—
Ella jadea. —¿Me buscaste?—
Mierda. No deber&







