Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa rodeo con los brazos. Ella encaja perfecto.
—¿Y ahora qué? —pregunta contra mi camiseta.
—Ahora cenamos sin que me vuelvas loco —digo.
—No prometo nada —responde, riéndose.
Y ahí está de nuevo.
Esa risa.
Esa manera suya de iluminarlo todo sin darse cuenta.
Estoy perdido.
Completamente perdido en ella.
Le quito el plato de las manos y lo dejo junto al m&iacut







