PARTE II. CAPÍTULO 2
—¿De qué mierda hablas? —preguntó Meredith, que había salido de su estupor luego de que hablara el hombre en su cama—. Si mi memoria no me falla, y mira que me siento tan mal que sé que estaba muy borracha, pero estoy segura de que todo te funcionó perfectamente anoche. Si recuerdas todo, ¿o no? Me ofendería muchísimo que no.
—Recuerdo todo, Mer —aseguró Alejo, sentándose también, porque, desde que él abrió los ojos, la joven a su lado estaba ya sentada en la cama—. Recuerdo perfectamente bien