-Johannes…por favor…
- ¿Qué demonios haces en mi casa? – dice Johannes mientras ve a Anne con desprecio
-Por favor, no puedes haber cambiado de un día para el otro…
- ¡Pues si pude! – haciendo que Anne baje la cabeza por el miedo – ¡te creía decente, digna de ser más que una simple conquista! ¡pero resulta que eres una zorra!
- ¡Yo lo siento, estás contento!
-Eso devuelve mi confianza con mi papá ¡por tu culpa mis papás piensan lo peor de mí! ¡ahora largo de mi casa!
- ¡Tú dijiste que me amabas