Mundo ficciónIniciar sesiónNo hay mucha información de lo acontecido esa noche porque los únicos testigos no tienen una mente clara que reconstruya los sucesos. Se sabe, sin embargo, que Hanz (o el ser que resultó de la impregnación del suero) se enloqueció, y viéndose poseído por una fuerza sobrehumana, se liberó de sus ataduras. Las balas de los nazis fueron totalmente inútiles, y traspasaron el cuerpo sin causarle más daño que los agujeros







