UNA SEMANA DESPUÉS.
LIZ.
Estoy harta.
Literal, estoy m@mada.
Ya es más de una semana en la que el policía me sigue, él es mi sombra, no puedo hacer nada sin que él esté ahí, y lo peor de todo es que necesito hablar con alguien de la banda, y mientras espero al policía recuerdo lo que planificamos.
—Al hotel — anuncia Nicolás al pasar por mi lado y ruedo los ojos
—Ya sabes que duermo en el hospital. Necesito ir a comprar unas medicinas para Ela — le digo
—¿Y por qué no fue enante, mientras yo tr