Mundo de ficçãoIniciar sessão—El alta está firmada, pero aclaro que todo es bajo su responsabilidad —dijo el doctor en tono severo ante la insistencia de Grecia por dejar la clínica, estaba cansada de ver las caras de lástima que las enfermeras le dedicaban cada vez que pasaban por su habitación; ella no quería su lástima, quería tener a su hijo de nuevo entre sus brazos y ser feliz.
—¿Estás lista? —preguntó Basil ignoran







