Mundo de ficçãoIniciar sessãoDos semanas después.
Grecia despertó al escuchar los toques a la puerta, se sentía terriblemente cansada. Le dolía el cuerpo entero; las partes más afectadas eran sus piernas y sus manos, sentía que si se ponía de pie caería de bruces o en el peor de los casos caminaría como bambi recién nacido.
—¡Grecia date prisa o te quedarás sin desayuno y te aseguro que trabajar con el estómago vacío es una jodida mierd@! —gritó Nancy al otro lado de la puerta y







