Mundo ficciónIniciar sesiónGrecia no comprendió aquellas palabras pronunciadas por Diego hasta que fue enviada a un cuarto de servicio, sus maletas desaparecieron y todo lo que tenía para quitarse aquel vestido, eran prendas modestas, prendas que solo utilizaban los trabajadores. Luchó por contener las lágrimas de impotencia que pugnaban por abandonar sus ojos, quería maldecir a Diego, a su hermano y a todo el mundo por lo desdichada que era, pero no lo hizo.
En su lugar una de







