Clara estaba inquieta y nerviosa, la herida de Fabian era grave.
Se levantó golpeando la puerta. “¿Ahí alguien? ¿Ayuda?”. Golpeó por un rato, pero nadie contestó.
Sebastián tenía dolor de cabeza y estaba muy mareado. “Déjalo Clara, no hay nadie”. Clara negó asustada. “Tu no entiendes…”
Ella se acercó a Fabian. “¿Recuerdas esa droga que nos quiso vender el viejo John?”
Sebastián se quedó mirándola, él recordaba lapsos de tiempo, pero de eso que ella hablaba no tenía ni idea.
Clara le explicó