C85-MATE.
C85-MATE.
Elizabeth estaba en el jardín de la mansión de Silas, sentada en un banco de piedra mientras sus dedos acariciaban con suavidad su vientre abultado. Una sonrisa leve cruzó su rostro al sentir el movimiento de sus bebés.
—Vaya… cada día más fuertes… —susurró.
De repente, su loba se sobresaltó y la voz ronca y salvaje irrumpió en su mente con un murmullo que la hizo tensarse.
“Mate…”
Parpadeó, confundida.
—¿Qué dijiste? —preguntó, mirando a su alrededor.
Su loba no se calmaba, al contrar