C48-LO QUE TU JAMÁS SERÁS.
C48-LO QUE TU JAMÁS SERÁS.
Elizabeth apareció corriendo hacia el patio, jadeante, con el rostro pálido y los ojos desbordados de miedo y Gideon giró la cabeza hacia ella, sorprendido, con la respiración agitada y la sangre resbalando por sus heridas.
Magnus, quien seguía bajo su peso, aprovechó el momento, se liberó y embistió con todo su peso, hundiendo las fauces en el costado de Gideon, hasta arrancarle un aullido de dolor.
El patio se estremeció.
Algunos lobos creyeron que el Alfa caería, q