Mateo y Genesis compartieron un agradable momento — Te veré a tu regreso y no acepto un no como respuesta, y te advierto ni se te ocurra delatarme porque tu marido va a torturarme, mucho menos le digas que estoy conduciendo, aún soy menor de edad.
Genesia había sonreído, le entregó el casco, segundos después la motocicleta se alejó de ella, las luces de la Mansión estaban completamente apagadas, Genesis abrió la puerta de manera cuidadosa, parecía ser que Leandro no había vuelto, de hecho ell