Lizandro escuchó a la amiga de su esposa llorar con mucho sentimiento, ella repetía una y otra vez que no lo había engañado, que lo amaba, amaba a Luciano Salvatore con toda su alma pero que alguien le habia tendido una trampa donde ella resultaba serle infiel
— Amiga, si hablas con él tal vez puedan aclarar las cosas, quizás el te escuche y puedas probar tu inocencia
— No... el quiere castigarme, pensaba degradarme de luna y... azotarme hasta la inconsciencia, tuve que huir por qué estoy espe