Cruces de corazones. Capítulo 20. ¿Un sueño premonitorio?
Lucero se levantó de la cama, con lágrimas en los ojos, y comenzó a recoger sus cosas en silencio. Su corazón estaba destrozado por el rechazo de su familia, pero no podía permitirse derrumbarse. Tenía que ser fuerte por ella misma y por el bebé que llevaba en su vientre.
Mientras empacaba, Lucero recordó las palabras reconfortantes de su amiga Dayana. Sabía que no estaba sola y que podía encontrar apoyo en las personas que realmente se preocupaban por ella.
Iba a llamar a Dayana para contarle