Cruces de corazones. Capítulo 21. ¡Es mi hijo!
Después de esa conversación, el chico por fin se decidió a resolverlas.
―La llamaré ―Santiago tomó su celular y marcó al número de teléfono de Lucero.
El corazón le latía con fuerza en el pecho mientras esperaba que ella contestara, intentó varias veces, pero salió ocupado―, ¿Dónde se metió? ¡No contesta!
―Hermano, yo no soy muy conocedor de estas cosas, pero quiero preguntarte algo ―empezó a decir Salvador y Santiago asintió―, dime, ¿Has intentado comunicarte con Lucero? ¿Desde cuándo no la ll