Cruces de corazones. Capítulo 12. Heridas de la traición.
Salvador salió corriendo de la habitación de su hermano sin decir nada, y él estaba tan concentrado que ni siquiera se dio cuenta de su presencia, caminó por los pasillos de su casa con el corazón lleno de angustia. La imagen que acababa de presenciar lo había dejado profundamente herido.
No era fácil procesar, ver a tu propio hermano teniendo intimidad con tu prometida. Pero su dolor no provenía del hecho de que Lucero estuviera con Santiago, ya que él no la amaba realmente. Lo que lo lastima