Cruces de corazones. Capítulo 11. Una traición.
Dayana no podía creer lo que estaba sucediendo, todo había sucedido tan rápido, pero su cuerpo ardía por el beso apasionado de Salvador. Se dejó llevar por el momento y profundizó el beso, entrelazando su lengua con la de él. Fue un beso lleno de deseo y anhelo, y Dayana se dio cuenta de que por más que quisiera olvidarlo no podía, amaba a Salvador hasta los tuétanos.
Después de unos minutos, Salvador se separó de ella y la miró con intensidad. Dayana se ruborizó al sentir su mirada penetrante