Capítulo 99. Una mujer celosa
Julián se dirigió a la estación policial donde estaba Loretto, había conversado con sus abogados antes, para establecer un acuerdo, ahora se lo iban a presentar, solo esperaba que el hombre accediera, lo único que quería es que Elisa pagara por todo lo que hizo.
Entró a una pequeña sala, donde ya estaba el hombre sentado en una mesa.
Julián se acercó sin decir nada y tomó asiento, antes de que hablara lo hizo Loretto.
—Tengo las pruebas que necesita en contra de Elisa ¿Qué me ofreces a cambio?