Capítulo 100. Sufriendo por amor.
Alena se quedó paralizada, sin embargo, segundos después, disfrutó de sus besos, sintió esa calidez que solo él la había hecho experimentar, cerró los ojos para tratar de llevar aire a sus pulmones, porque tenía la sensación de que colapsaría en ese momento.
Se apartó de él, colocando su mano en el pecho y lo miró con incredulidad.
—Eso… eso fue… —tartamudeó.
—Era para demostrarte que no tienes razones para estar celosa, y para que te des cuenta de que me importas —dijo Aníbal con un brillo div