Capítulo 93. La fiera.
—¿Qué crees que estás haciendo? —le espetó Alena a Marina con los ojos llenos de ira, mientras la sujetaba con fuerza del cabello.
Marina no se atrevió a responder, simplemente balbuceó algunas súplicas para que la soltara. Alena la miró con desprecio y la soltó.
—¡Eres una atrevida! ¿A cuenta de qué vienes de esa manera provocativa a mi casa a seducir al padre de mi hijo en su presencia? Si no te enseñaron a respetar ¡Yo lo haré! Y puedo darte una lección gratis e inolvidable —espetó molesta,