Capítulo 86. Pensar como Rayito.
Mientras Julián y Aníbal hablaban en la habitación, Erika y Alena se habían puesto a cocinar juntas, porque los niños tenían hambre.
—Me mentiste —la acusó Erika— dijiste que no tenías comida porque no habías hecho mercado y si tienes de todo, pensé que te caía bien.
—Y lo haces, pero tú me mentiste a mí también, porque tu auto nunca se dañó y todo fue una trampa para obligarme a traer Aníbal aquí, y eso esta malo, porque deberías apoyarme a mí, soy de tu mismo género.
—Y Aníbal es mi amigo… ¿S