Capítulo 76. Una luz para Aníbal.
Erika se quedó en silencio, tratando de procesar lo que acababa de escuchar. No podía creer que después de todo lo que había pasado, ahora tenía que enfrentarse a otro obstáculo tan grande como este.
—¿Qué quieres decir con que Rayito no es legalmente mi hija? —preguntó con voz temblorosa, sentándose en la cama, al mismo tiempo que se acomodaba un mechón de cabello detrás de la oreja.
Aunque no es porque no supiera que significaba, sino por el temor que la invadía, pensaba que todo eso era una