Capítulo 52. Las desgracias de Aníbal.
Aníbal se quedó sin habla mientras observaba a Alena de pies a cabeza, tratando de recordar todo lo que había sucedido aquella noche. Recordó flashes de una mujer hermosa, con cabello largo y oscuro, pero no podía estar seguro de si era ella o no.
Alena, por su parte, lo miraba con un poco de desdén en su rostro, en un principio sin decir una palabra, aunque con la. simple expresión de su rostro era suficiente para saber cuánta rabia sentía ella por él. Finalmente, tomó la palabra y habló con