Capítulo 48. Nido de víboras.
Doña Pierina no podía creer lo que estaba escuchando. ¿Erika Del Pino? La misma mujer que había sido dada por muerta en un accidente automovilístico hace más de cinco años atrás.
Se llevó la mano al pecho, sentía que iba a darle un síncope, su boca seca, las piernas le temblaban como si fueran de gelatina, por un momento creyó estar imaginándose todo eso, pero lamentablemente para ella, era real.
La mujer se quedó perpleja ante las palabras de Erika. ¿De qué estaba hablando? ¿Qué tenía que recl