Capítulo 44. La explicación de Salva.
Él suspiró, no sabía qué respuesta darle, vio a los niños que lo miraban con una expresión de curiosidad, muy atento a los que él pudiera decirles.
—No vayas a negarlos, no estoy ciega y es evidente que son tus hijos, porque son exactamente igual a ti cuando tenías su edad y ¡Son gemelos! ¡Qué emoción! No puedo creerlo, me he perdido de la vida de mis nietos ¿Tienen seis o siete años? —inquirió, sin embargo, no esperó respuesta y siguió hablando—, si tienen esa edad solo significa que engañaste