Capítulo 17. Confesión.
—¿Viste nuestra madre te ha aceptado? ¡Ya hasta te está peinando! —dijo Salvador, sin ocultar el tono celoso de su voz.
—Pero al principio no me quería, creí que me echaría… si no le dicen del maltrato, ella quizás me habría corrido, odia a papá y a su hermana… me da tristeza porque papá la ama y nunca la ha olvidado —pronunció Kaire con un suspiro.
—Él le hizo mucho daño, mamá siempre ha sido solitaria, sin amigos solo mi tía Claudia, una amiga que tiene en los Estados Unidos y mi tío Aníbal —