Capítulo 104. Confesión.
Alena decidió que no iba a dejar pasar la oportunidad de vengarse de Aníbal, por eso al día siguiente, Alena planificó su estrategia, mientras él preparaba comida con Nataniel, ella se duchó, se vistió, y salió a donde ellos estaban.
—¿Tienen algo de comer para mí? Es que estoy muy apurada —declaró de manera acelerada.
—¿Vas a salir? Pensé que como era domingo pasarías el día con nosotros —dijo Aníbal sin dejar de observarla.
—Lo siento, no puede ser, anoche conocí a alguien en el club donde fu