Mundo ficciónIniciar sesiónANA.
Aquí estoy entrando de nuevo a la ciudad, sola, sin haber hablado con Martín, el día de ayer, no me llamó ni por equivocación.
—Peter, por favor, déjame en la casa de mis padres. —Lo miro a través del retrovisor.
No tengo ganas de parar en mi apartamento, prefiero acabar con está noche más pronto que tarde







