La parca
Alice sintió cómo el tiempo se detuvo en ese instante, el sonido del disparo quedó resonando en sus oídos como un eco aterrador. La imagen de Dalton, su rostro iluminado por la confusión y el miedo, pero a la vez se lo veía calmado, sin duda, su expresión se grabó en la mente de la joven. Ella se aferra a su torso una vez más, con sus dedos temblando, totalmente incapaces de soltarlo.
Dalton, aunque estaba herido, intentó sonreírle para tranquilizarla. Su mano aún temblorosa acarició s