—No lo entiendes— Musitó Dalton cabizbajo —Me juró prometer a mi hijo… Pero ahora no estoy dispuesto a ser su aliado, lo oí hablando por teléfono y planea liquidarme y también a ti— Aclaró el ojiverde acunando el rostro de Alice con ambas manos.
—¿Y cómo quieres que te crea y que confíe en ti si me ocultabas esto? —Cuestionó la castaña en susurros. —Cometí un error al venir a tu habitación —Añadió empujándolo para que dejara de tocarla.
Alice se levantó de la cama rápidamente y comenzó a envolve