El aire frío de la montaña comenzaba a disiparse cuando el sonido de vehículos acercándose rompió el silencio del refugio. Un convoy de autos negros, acompañado por dos helicópteros que sobrevolaban el área, llegó al lugar. Los miembros del equipo se miraron entre sí, alertas al principio, hasta que reconocieron el emblema del gobierno en las puertas de los autos. Nicholas se levantó de inmediato, y Samuel se posicionó cerca de una ventana para observar con cautela.
—Es el vicepresidente. —Inf