Después de varias llamadas sin responder, Dalton y Alice decidieron ir hasta la base de Moscú para ver lo que estaba sucediendo y porque no contestaba las llamadas.
Al llegar, fueron detenidos en la puerta por unos de los guardias de Moscú.
—Identifíquense. —Ordenó el moreno con expresión de pocos amigos.
Alice bajó su cabeza para poderlo ver a los ojos y con solo verla, el guardia tragó saliva con brusquedad y luego dio la orden de abrir las puertas, seguido de un “Lo siento” que apenas fue aud