Moscú se quedó en silencio por un momento, como si estuviera sopesando sus palabras. Alice podía sentir la tensión a través de la línea. Finalmente, él respondió con voz grave:
—Alice, ese lugar es un nido de víboras. La corrupción corre como un río subterráneo. Hay personas que están dispuestas a hacer cualquier cosa para mantener sus secretos a salvo.
Alice sintió que su corazón se aceleraba. Sabía que Moscú no hablaba a la ligera; su experiencia en el mundo del crimen organizado le otorgaba u