Capítulo 86 - A pocas horas de una boda.
Me encierro en mi despacho porque ya me harte de recibir a todo el mundo, necesito un espacio para mi, ya que mi palacio está siendo invadido otra vez por los invitados que están llegando, sus sonrisas y entusiasmo me empalagan… Quise ignorar todo eso pero ya es inevitable.
El fatídico día llegó a pesar que no me involucre en nada de la preparación, mi lobo se ha negado rotundamente aceptarla, por eso me mantengo despierto solo con las cosas de trabajo y las responsabilidades de la manada.
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