Capítulo 67 - Perdida en la tormenta.
Sentía como el ritmo de mi pecho aumentaba anormalmente, fruncí el ceño cuando volvió avanzar sobre mí… sonreí con malicia porque lo vi decidido a pelear conmigo. y yo no me opondré, porque así me dará la oportunidad de romperle la cara por alejarme de ella.
—¡Pero qué carajo se supone que están haciendo ustedes dos! _Interrumpe Eva gritando furiosa. —Alana está perdida y ustedes dos se pelean como críos.
No tuve tiempo de reaccionar, me tiro esa noticia como balde de agua, agarrando de inme