Capítulo 59: Llegó la hora.
La luz del alba se filtró a través de las rendijas de la persiana, tiñendo la habitación con tonos suaves de un nuevo día. Brad se removió en la cama y abrió los ojos, encontrando el rostro sereno de Yara a su lado. Con un gesto delicado, rozó su frente con los labios, una caricia efímera cargada de promesas y despedidas, sintiendo la calidez de su piel bajo sus labios.
Yara se removió ligeramente en sueños, pero no despertó. Brad sonrió con cariño y se fue a duchar y a vestirse con cuidado, p