Capítulo 18. Una mujer valiente.
Los guardias de la manada que presenciaban la escena, al darse cuenta de la situación, comenzaron a abrir paso para permitir que Yara fuera conducida rápidamente a la clínica para que recibiera a su hijo.
—Vamos a llevarte al médico, necesitas descansar y prepararte para el nacimiento —dijo su hermano con urgencia, indicando a los guardias que se movieran con rapidez.
Una parte de la multitud observaba con respeto mientras Yara, seguía caminando.
A medida que caminaban, los murmullos comenza