Capítulo 100: Un encuentro familiar.
A Jayden le sudaban las palmas de las manos mientras se acercaba a Nubia, con el corazón, golpeándole las costillas como un tambor salvaje. Su mirada se cruzó con la de ella, cargada con el peso de verdades no dichas.
—Ven —murmuró, con la voz apenas por encima de un susurro—. Necesitamos hablar.
Nubia frunció el ceño, pero lo siguió con pasos vacilantes. Se acomodaron en un banco fuera del centro médico y un abismo de silencio se abrió entre ellos.
—¿Sabes? —empezó él, con palabras vacilantes