157. MI HEMBRA ES LA MEJOR
AJAX
Miré la matanza sin pizca de remordimiento, convertido ya en mi forma humana.
Abracé por la espalda a mi hembra con fuerza y quise colocar la mano sobre sus ojos, pero ella la retiró.
— No, es horrible, pero quiero mirar, esto se lo debo a mi madre, a mi hermano, a mí misma – me dijo en voz baja, recostándose más contra mi pecho y recordé el sótano donde vivía como una sirvienta de esos humanos.
El remordimiento y el arrepentimiento siempre en mi interior, yo fui la lanza que Alfred esgrim